Mensajes de otoño.

Cada estación del año tiene sus efectos en la cadencia de la existencia humana.

Con el otoño, algo de nosotros parece tornarse mustio y seco; las hojas caen, las palabras saben a poco… sin embargo, el poderoso viento borra para siempre las nostalgias de este sentir.

Siéntete romántico, abrigado y aterciopelado por las caricias de estas emociones que afloran en forma de esperanza huracanada.

¿Astenia otoñal? ¡Eso no es para mí!

El verano nos ha refrescado y renovado las energías, todo se ha vuelto más vital para que, ahora, volvamos a valorar que; todo lo que florece se marchita con la misma elegancia.

Del otoño se aprende mucho. Se aprende a respirar profundo y a volar al son de los vientos que vienen y van, en esta estación del año en la que todo se vuelve posible.

Da la bienvenida a contemplar los tonos grises del cielo, los marrones de las hojas al posarse por todas partes; esto nos enseña que tras las oscuridades también hay belleza; porque quien valora la vida, valora todo en ella; los momentos de esplendor y los momentos de decaimiento sereno, y paulatino, para reinventarse cada día.

¿”Otoñeamos”? 😉

Reinvéntate un otoño diferente. Hazlo a tu gusto y a medida de tus expectativas, dejándote llevar por la inspiración a cada paso.

En esta estación de entretiempo, lo mejor que puedes hacer es aprovechar tu tiempo.

Díselo a mano: Cartas con mensajes caracterizados.

Se acercan fechas muy especiales y el mundo digital pone todo fácil, pero…

¿qué tal si este año felicitas a mano?

Te propongo una aventura palpable, llena de encantos y que seguro va a permanecer junto a las personas que más quieres en todo momento.

Escribir es un arte que aprendemos a través de la caligrafía desde niños y compartirlo se convierte en un grato recuerdo, que perdura cuando se hace sobre el delicado papel en forma de felicitación.

Si te animas a tocar tus emociones para compartirlas, a adquirir un sello, un sobre y una hoja de papel, ya estás en camino para que abracen tu carta.

En ocasiones muy especiales a veces uno no sabe por dónde empezar, pero la emoción de amor fluye y está presente.

¿Qué tal empezar con un “Te quiero”? Así, con la máxima expresión de amor desde el principio.

Hazlo sin pensarlo demasiado. Sentir es instantáneo y si esta emoción está presente… adelante, es tu momento de compartirla.

No te va a temblar el pulso si dejas que tu mano se deslice sobre el papel con todo tu cariño.

Puedes seguir con un “por”:

Te quiero por todo lo que significas para mí.

Te quiero por dar amplio sentido a mi vida.

Te quiero por ser como eres.

Una frase, unas líneas de tu puño y letra lo significan todo.

Las modas vienen y van, pero lo bueno siempre perdura a nuestro lado porque elegimos cada vez más dentro de todas las posibilidades que conocemos a la hora de expresarnos.

Haz que tu emoción se vuelva pasión con tacto.

Envía tu carta impregnada de tu perfume favorito si lo deseas.

Tu presencia siempre cuenta algo de ti a través de todos los sentidos.

Crea el más delicado momento para tus seres queridos con toda tu personalidad y permanece siempre a su lado, porque tú lo has hecho posible.

Sembrando buenas frases florecen emociones que conquistan.

Para vender bien, con calidad y a buen precio, es necesario conectar con el cliente; con su sentir emocional.

Existen diversas actitudes de compra, donde ya no prima tanto la actitud racional que ve lógico, o no, adquirir un servicio o producto. Ahora más que nunca, las emociones son las que motivan el consumo dado que tenemos de casi todo, casi todo el tiempo. La actitud emocional marca la diferencia en todos los sentidos.

Hilando palabras para formar frases, creamos el cesto para la siembra; en este mes de septiembre que resulta motivador.

Sembrando las frases adecuadas, florecerán las emociones que deseamos poner en juego; dentro del campo de las necesidades básicas o dinámicas que se pueden adquirir bajo unas condiciones óptimas.

Al igual que sucede con el clima, que es impredecible muchas veces, debemos estar preparados para tiempos de tormenta o cálido y plácido Sol.

Tener 2 enfoques para expresarnos siempre viene bien:

Cuando la situación tiene buen aspecto, el enfoque de optimismo rebosa y se manifiesta; por lo que la venta suele ser fluida. En el caso contrario, situándonos en el peor panorama posible, deberemos impulsar las ventas haciendo uso de un enfoque de mejora. Es decir, para que la situación mejore, detectamos aquellas PALABRAS que sacan de su estado negativo al cliente, para conducirlo suavemente a un nivel emocional cada vez más positivo.

¿Cómo?

Supongamos que vendemos FLORES. Éstas pueden ser para un festejo (enfoque optimista) o para un funeral (enfoque de mejora).
Nos hacemos a la idea de que es muy evidente que, en el primer caso, la venta es casi instantánea y se refuerza con ahínco para dar el valor que se merecen las flores ante tanta alegría.
En la segunda situación, la venta también es instantánea, pero debemos de saber envolverla con la vitalidad que aportan las flores a una persona en estado de duelo.

¿Cómo traducimos esto en frases que siembran?
Podemos emplear 1 breve o extensa frase, que sea clara, directa y llena de emoción, o 2 frases si se sirven de apoyo para contar algo más; pero siempre, debemos tener presente ensalzar nuestra aportación emocional al servicio o producto.

1ª situación: Corona de flores para cumpleaños.
Un año más florece para ti”.
Entre flores, tu aniversario nos inspira el perfume de tu alegría en este día. Elige qué flor de tu corona es la que más te gusta y pídele un deseo… todos los demás deseos déjalos en nuestras manos”.

2ª situación: Corona de flores por defunción.
Corona el amor de la vida”.
El lazo que une la vida, se trenza con los aromas de esta corona floral, símbolo de tu amor. La esencia de la vida siempre permanece unida a quien amamos”.

Estas frases comerciales, te han hecho sentir.
Te has puesto en las situaciones, y ahora, estás abierto a escuchar más.

Recuerda: Un mensaje puede marcarte de por vida.
Dales vida a tus frases y llegarás a emocionarte con tus clientes. Las emociones compartidas generan confianza y ganas de saber qué más podemos ofrecer.

Tacto creativo (contra) Repetición de mensajes comerciales.

Una de las técnicas más utilizadas en publicidad con el ánimo de incidir en la memoria del público objetivo es la repetición del mensaje comercial.

Lograr un espacio en la mente de una persona a base de repetir, es un método simple, pero que puede llegar a saturar y producir rechazo, en lugar de aceptación.

Actualmente vivimos conectados a diario y no estamos expuestos a medios de comunicación que no deseamos, lo que se traduce en una merma de accesibilidad; aunque pueda parecer lo contrario. El lector elige cada vez más, cuándo, dónde y el qué desea leer.

La persona receptora de un mensaje publicitario se ha vuelto más selecta y valora más el conocer los servicios y productos a través de impactos que motiven el explorar, que aquellos que se basan en una repetición constante y monótona.

Cambiar el discurso comercial es un reto que se plantea y que en ocasiones parece imposible, pero manteniendo un punto de atención fijo, LA MARCA, y continuando con mensajes de acompañamiento que hacen alusión a ella mostrando la expansión de esta; como por ejemplo sus características; es una muy buena opción para no aburrir y repetir siempre lo mismo.

La comunicación es diversión en cierto modo porque nos hace sentir bien, de lo contrario empieza a perder efecto y se pierde la atención a la misma.

Con estas consideraciones de contenido textual, ahora procedemos al ingrediente fundamental a añadir con sumo tacto, LA TEMPORALIDAD.

Es un grave error que una marca incida a diario con sus mensajes comerciales sobre su misma base de público. La insistencia diaria es premiada con un NO rotundo a dejarse asediar y produce aversión a lo que se comunica. Por este motivo considero que automatizar diariamente mensajes comerciales es un fallo importante que es interpretado por el lector como falta de ganas y dejadez en proporcionarle información fresca, variada y en la medida de lo posible personalizada; además de sentirse invadido todos los días de la semana.

Es bueno automatizar procesos, pero si tu objetivo es conocer y adentrarte en el día a día de la persona comunicándote con ella, no puede ser tratada de forma robótica o mecánica.

La cultura digital nos enseña que para lograr la diferenciación entre marcas hacen falta buenas dosis de personalización de cada mensaje. No, no es cómodo, es laborioso, trabajarse cada mensaje e ir conociendo al receptor es tarea que requiere de mucho seguimiento y paciencia, pero aporta mucho más que tratar a los grupos como un embudo de ventas estereotipado.

Más vale poco y bueno, que mucho y malo. Esto aplica a humanizar más la comunicación, a dedicarle la atención que merece, dado que es un acto diario e ineludible que desarrollamos como profesionales.

Si toca “competir” con la inteligencia artificial (IA) más vale que entrenemos la creatividad y el tacto humano en el sentir de cada frase… porque repetir y automatizar no tiene mérito a futuro, y poco dice de lo que se está dispuesto a transmitir de persona a persona.

Persuasión: escribir impulsando al lector.

Persuadir es un término con cierta connotación negativa, dado que implica inducir a pensar o actuar sobre algo que nos es ajeno inicialmente.

Por otro lado, nos agrada que nos persuadan ante una temática o circunstancia, sobre todo cuando no las conocemos a priori.

La persuasión tiene sus pros y contras.

Cada persona debe sopesar el grado de influencia ante una persuasión recibida.

Como escritora publicitaria, llevo años persuadiendo a mis lectores… ell@s podrán valorar y expresar si mis escritos ayudan, o no, en según que casos.

Existen muchas fórmulas de persuasión, por ejemplo utilizando las frases condicionales: “Si haces esto, entonces sucede aquello”. Estas sencillas construcciones condicionan y persuaden cuando se enlazan unas con otras.

Sin embargo, en el fondo de la cuestión… lo importante es el ánimo e intención que hay detrás de cada escrito persuasivo.

A mí me motiva e impulsa aportar soluciones de carácter social en un alto porcentaje de mi tiempo. En otros, trato de lograr informar adecuadamente, intentando alcanzar ventas.

Reflejo estos aspectos para impulsar al lector hacia senderos opcionales, sin utilizar demasiado los tiempos imperativos o de mandato.

La persuasión bien aplicada, aflora lazos de serena unión con los lectores. Esto implica llegar a su mente con delicadeza, sin prisa, a medio camino de nada aparentemente, pero como suave brisa que refresca sus capacidades de elegir entre leerme, o no leerme.

Mi persuasión nace como bálsamo social que impulsa con varios fines, que deseo te sean afines.

Lo que no se comunica, no se conoce.

Si no comunicamos, no existimos.

En ocasiones damos por supuesto que las personas deben conocer muchos aspectos en relación a nuestras temáticas, sobre todo a nivel profesional trabajando en equipo. Esta es una falsa percepción basada en la creencia de que los demás son similares a nosotros en líneas generales.

Cada persona es única y aún dedicándose a una misma profesión, existen infinidad de matices diferenciadores.

Cuando comunicamos dentro de un grupo, estamos definiéndonos constantemente.

Callar para escuchar y aprender de forma activa es bueno, pero callar siempre llega a ser perjudicial porque retenemos nuestras aportaciones.

Estamos hechos para comunicar y es algo natural hacerlo en la forma o expresión que nos plazca.

Tomados uno a uno, formamos un conjunto micro-fraccionado que cobra sentido al llegar a la unidad y cénit del conjunto de estas micropartículas comunicativas, tan particulares; como son nuestros modos de comunicar.

Con menor o mayor soltura, dentro de un trabajo y a nivel personal, todos deben expresar sus puntos de vista e informaciones para que el resultado de intercambio de mensajes sea óptimo.

No comunicar puede ser sinónimo de no querer aportar nada a la comunicación que se necesita, lo que no es muy aconsejable; dado que se convierte en una “barrera” para solventar, por ejemplo, confusiones o conflictos entre partes interesadas.

Con esto viene a representarse que tanto si comunicas, como si no lo haces, estás comunicando “algo”.

¿En qué se basa un BRIEFING o informe?

La clave para adquirir información es preguntar y saber escuchar con atención las respuestas, para ir enlazando más preguntas y más respuestas; afinando cada vez más sobre el concepto que se está investigando.

Preguntar es un Arte, saber escuchar también lo es.

A excepción del método de observación visual, en el que no se realizan preguntas, lo más usual es adquirir información a base de preguntas.

La improvisación juega un papel fundamental para ir enlazando respuestas, pero lo fundamental es tener desde el inicio las preguntas concretas que necesitamos hacer en referencia a la temática.

En el caso de un BRIEFING sobre una acción en concreto, no pueden eludirse 8 preguntas iniciales:

  • ¿Qué?
  • ¿A quién?
  • ¿Por qué? o ¿para qué?
  • ¿Cómo?
  • ¿Cuándo?
  • ¿Dónde?
  • ¿Cuánto?
  • ¿A cambio de qué?

A todos los niveles, es básico conocer estos aspectos para ubicarnos en el contexto que sea.

Cada caso es diferente y al igual que se aplica un embudo, debemos de ir filtrando toda la información recibida en cada pregunta para llegar a un único punto: la respuesta a la duda.

Con la práctica, todas estas preguntas se realizan de forma natural, pero es bueno tenerlas anotadas para que se olvide ninguna, en ningún caso. Así se gana tiempo y se concretan las acciones con máxima profesionalidad.

Un profesional destaca más por su sencillez, que por su complejidad, a la hora de concretar aspectos ante cualquier interlocutor.

Tengamos siempre presente, que la responsabilidad de ser entendidos recae sobre el EMISOR, nunca sobre el receptor del mensaje; por lo que hay que confirmar que toda la información es comprendida adecuadamente.

Estos elementos y principios básicos, suelen pasar desapercibidos, se les da poca importancia; cuando son las bases fundamentales para todas las comunicaciones y recopilaciones de información que realizamos a diario.

Concretando respuestas, nos centramos en las siguientes:

  • ¿Qué? LA ACCIÓN.
  • ¿A quién? EL TARGET O PÚBLICO.
  • ¿Por qué? o ¿para qué? EL BENEFICIO.
  • ¿Cómo? EL MÉTODO.
  • ¿Cuándo? EL TIEMPO.
  • ¿Dónde? EL LUGAR.
  • ¿Cuánto? LA CANTIDAD.
  • ¿A cambio de qué? EL OBJETIVO.

La sencillez y la simplificación, son el camino más adecuado para una fácil comprensión. Que no quiere decir que sea sencillo, ni breve, el lograrlo. Requiere de dedicación y tiempo, aplicado a concretar todos los aspectos necesarios para que nuestros públicos reciban de nosotros la máxima calidad informativa.

Verano SOLIDARIO a medida.

Aprovechar julio y agosto para disfrutar y descansar, va de la mano con tener tiempo libre para fomentar CAUSAS SOLIDARIAS.

En estos momentos, hacemos un PARÉNTESIS y dedicamos a nuestros seres queridos muchas más atenciones.

Quienes estamos en contacto, lo hacemos con más tacto.

Sin stress, sin prisas, con creatividad a flor de piel… la SOLIDARIDAD aflora.

ME OFREZCO para dedicarnos estos momentos veraniegos y hacerlos inolvidables para intensificar causas sociales. Si te interesa que te apoye en este sentido, escríbeme un email. Quedo a tu disposición.

Como ejemplo de “causa invisible” te propongo potenciar la VIDA:

Si la SOLIDARIDAD es lo tuyo, exprésalo.

El Valor de las Palabras asociado al Deporte.

El uso del lenguaje es puro entrenamiento. A más intensidad, ¡mayor impacto!

Potenciar facetas, impulsarlas a través de las palabras, es un Arte que se vuelve afín a toda persona que goza con sus expresiones.

Clasificarse y calificar, tienen mucho en común porque indican aspiraciones más allá de metas alcanzadas.

La vida de las palabras es un infinito Maratón que compartimos desde que nacemos.

Elegimos hoy el DEPORTE como estandarte y analogía al uso de entrenar la Lengua, porque ambos aspectos van a más, conforme aumentamos su entrenamiento y práctica.

Gracias al lenguaje, a la forma en la que nos expresamos, somos capaces de relacionarnos.

Todo nuestro ser comunica a través del cuerpo, los sonidos y la palabra escrita.

Somos puro movimiento en acción y actividad incesante que también tiene sus momentos de gloria y de descanso.

En el ir y venir de cada esfuerzo, hallamos VALORES QUE NOS UNEN: las palabras son nexos de unión.

¡Bravo! por quienes sentimos y compartimos pasión por el “Deporte de la Expresión”.

Superar nuestras marcas, nuestros esfuerzos, es lo que nos hace estar sanos con un vocabulario enérgico y revitalizante.

Gracias al DEPORTE expresamos nuestro cuerpo y gracias a nuestro cuerpo manifestamos un nuevo récord: aumentar nuestros valores en torno a las palabras que nos acompañan.

Lluvia e Ideas.

¿Te has imaginado una reunión bajo la lluvia? 😉


¡Seguro que ante nuevas experiencias, descubres nuevos resultados!

Tener una IDEA es parte de la CONEXIÓN de 4 factores:

El entorno: la Naturaleza es la máxima fuente de inspiración porque de ella ha surgido todo, hasta la inteligencia artificial (IA).

Nuestra persona: tanto los sentimientos, como los conocimientos, suman. Somo un punto irracional y racional, que se concentra sobre sí mismo.

La relación con los demás: cuando varios puntos se siguen, forman una línea de pensamientos comunes. A modo de dibujo de unir puntos, aquí y allí, se forman nuevas ideas que probar y testear juntos para llegar a…

El factor ¡sorpresa!: cuando algo nos llama la atención, destaca y reconforta a la vez… y en general gusta a todos. Es “eso” que nos hace sonreír mentalmente para predisponernos a generar más ideas al respecto con total fluidez.

En la actualidad absorbemos cientos de mensajes, con miles de imágenes y entre todos ellos, vamos sacando conclusiones y definiendo nuestro propio estilo de comunicación.

Como si de una inmensa lluvia se tratara, nos empapamos con todo y de todos.

Puede decirse que todos somos una especie de idea global, que se desgrana en minúsculas partes hasta llegar a nosotros y convertirse en una chispa.