Selecciona palabras a favor y cambia tu entorno vital.

Al emplear cada palabra, una a una, van hilvanándose y conforman nuestra realidad diaria.

La importancia del lenguaje es vital porque nos aporta bienestar o frustración, en función de como lo usamos. Las palabras aportan placer o dolor, tienen ambos potenciales intrínsecos y entrelazados. Somos nosotros quienes vamos a favor o en contra de ellas.

El lenguaje abarca todo nuestro entorno positivo y negativo.
Si permanecemos inexpresivos, el Mundo no se va a parar por este hecho. Es más, lo único que sucede es que se estanca nuestra vitalidad comunicativa. Expresarse cada vez mejor es también cuestión de práctica, y aunque callar es bueno y sano a veces, callar demasiado tiempo nos marchita.

Hemos nacido para expresarnos y debemos practicarlo.
Observar alrededor es una gran virtud y fuente de conocimiento constante, pero debemos ser selectivos a la hora de enfocar hacia qué prestar atención plena; y hacia qué no. La influencia del entorno hace que nuestro lenguaje mute, se transforme, y nos vuelve más alegres o apocados; más abiertos a la charla, o más cerrados a comunicarnos de persona a persona.
Gracias a la observación y a la comunicación de lo que vivimos, el lenguaje nos acompaña cada día, conduciéndonos a expresar los hallazgos que descubrimos. Estos se convierten en un sendero de motivaciones conectadas que nos guía paso a paso, palabra a palabra.

Si nos rodeamos de palabras en riña, nuestro carácter tenderá a la riña.

Somos lenguaje hasta cuando callamos. Expresamos que no queremos participar en la comunicación a través del silencio.
No vivimos en un hábitat silencioso y pausado, por lo que se nos hace extraño en muchas ocasiones practicar el lenguaje de los silencios; muy necesario para focalizarnos en nuestro bienestar.
Escuchamos y decimos miles de palabras al día con relación a infinidad de acontecimientos que, en muchas ocasiones, ni nos interesan. Preferimos estar en un estado de suma y sigue, en lugar de parar y restar murmullos a nuestra mente.

El lenguaje está creado para comunicarnos, pero como en todo, el equilibrio es necesario y a ser posible, debe de inclinarse la balanza hacia lo agradable; y no hacia los múltiples aspectos tediosos y desagradables que se nos brindan porque se pretende que vivamos en una cultura social basada en el miedo y las problemáticas.

La decisión personal es tuya. Tú eliges el lenguaje que empleas.
Puedes enlazar palabras a favor y crear tus propias frases agradables, lo que propicia un entorno grato; o dejarte llevar por palabras de otros que no tienen una verdadera intención de estar comunicando algo positivo para ti o para tu persona.

En definitiva, somos lo que comunicamos. La naturalidad de nuestro lenguaje nos define.
Ser naturales, agradables y llenos de cordialidad, va reñido con el uso de la palabra de forma vana. Dale la importancia que merece a lo que dices, porque te guía hacia lo que sientes.

Escritura de diálogo como forma de intercambio proactivo.

La comunicación efectiva ha de ser sencilla, clara, breve y siempre bidireccional; lo que implica que, el emisor del mensaje y el receptor del mismo, comparten y entienden el mismo lenguaje.

En muchas ocasiones, estamos conectados en redes sociales y profesionales y a menudo hablamos solos. Me refiero a que escribimos para nosotros, y no con el ánimo de escribir para los demás.
Resalto este punto de afinidad que debe de mantenerse hacia las personas interesadas en nuestros textos, para que la comunicación cobre más sentido; sobre todo cuando vemos que los lectores no participan en nuestros escritos, debates, etc.

Cuando se trata de una red social, son los amigos y conocidos los que interactúan. A nivel profesional, tratamos con colegas; conocidos o no; y esperamos una respuesta o “feedback” concreto.
Si los escritos no están enfocados en y hacia los lectores, el diálogo será inexistente y estaremos perdiendo el tiempo. Este aspecto lo resalto porque, por mucho que se escriba, si no se hace con objetivos concretos, el esfuerzo resulta vano.

Para lograr interesar, hay que dedicarse a conocer a nuestros seguidores en redes sociales. Más vale, pocos contactos y buenos; que muchos y malos; en cuestión de establecer diálogos consistentes como forma de intercambio proactivo.

Exponer temáticas es fácil, profundizar en ellas cuesta mucho más. La empatía resulta clave a la hora de interactuar con las personas y debemos cerciorarnos siempre de ser bien entendidos.
Para que se entienda lo que expresamos, podemos recurrir a un rico y amplio lenguaje; algo que escasea a veces, y se tiende a responder de forma breve y sin aportar valor al contenido en muchas ocasiones. Por este motivo, DIFERÉNCIATE, escribe generosamente aportando valores y tiempo de dedicación a tu red de contactos en tus respuestas e inicio de temáticas.

Para practicar estas facetas, procura volverte selectivo a la hora de elegir una temática en la que participar y expláyate en ella para aportar valor. Picotear palabras aquí y allí, no te ayuda a aprender conocimientos profundos para fundamentar argumentos. Más vale poco y bueno, que mucho y malo; a la hora de centrarte (que debes hacerlo en lo posible), elige aquellos temas que, sobre todo a nivel profesional, son de tu máximo interés.

Si la inspiración no llega, date un paseo, sal y desconecta… Suele funcionar siempre cambiar de aires, ve acompañado de tu blog de notas para enlazar ideas y, sobre todo, procura definir tu estilo personal y laboral a la hora de dialogar en la red. No hace falta dedicar a las redes sociales mucho tiempo si se hace de forma efectiva.

Palabras Poderosas y Marketing.

Antes de desvelar palabras poderosas…, recuerdo lo que el Marketing significa para mí, porque todo cobra sentido cuando se explica.

MARKETING es el Arte de Crear en los Mercados (markets) y hacer ¡RING! en todos ellos. Es decir, la llamada a los mercados para que funcionen bien con las visitas de todos en todas partes.

Ojalá que se dé el Justo Equilibrio en el que todos los mercados funcionen al compartir este mismo objetivo: La comercialización justa, equitativa, ecológica y repleta de sentido al proporcionar lo que se necesita; sin excesos de producciones, sino producir lo necesario (just-in-time) y aprovechando los recursos existentes a reutilizarse (second hand); por mencionar algunos detalles a tener presentes.
Esto significa que todos podemos tener acceso a ellos, a los mercados, algo fundamental y necesario para dar lugar a EMPLEO (palabra que tiene muchas connotaciones: entre ellas, emplear lo adecuado para tenernos empleados).

Quitando, de aquí y de allí, la frialdad que en algún momento pudiera suscitar la palabra procedente del inglés (MARKETING) y también denominada en América del Sur como (MERCADEO), todas sus denominaciones (por expresarlo de algún modo) abarcan el Juego Universal en el que ganar con la jugada maestra: “Poder disponer de todo, todos y en todas partes”.

Con buen talante, y mucho ánimo de acción positiva y comercial; bien entendidas estas facetas como un RETO común a todos; lograr que no haya carencias en el Mundo es algo que todos deseamos por muy diversos motivos: por seguridad familiar, por comodidad hogareña; y porque así, la vida cobra el verdadero sentido de Poder Ser y no tanto del Poder Tener, sin llegar a Poder Hacer lo suficiente para que TODOS tengamos lo necesario para vivirla.

Dentro de este texto a medida, hay más de 30 palabras poderosas…
¿Las buscamos?
Podemos enumerarlas, definirlas, detectarlas, pero el verdadero Poder está en Sentirlas como algo nuestro, lleno de significados que afloran con el ánimo de hacer avanzar la Humanidad que tenemos dentro.
Un ejemplo:
¡RING! -> Puede ser el sonido de un timbre, una llamada (en español). También, puede ser un anillo (en inglés). ¿Cuál elegirías? ¿A qué das más Poder? ¿Cómo interpreta tu mente el sonido? Seguro que en más idiomas tiene quizás otros significados.
Cada significado de este vocablo tiene en nosotros un “efecto poderoso de la palabra”, que nos guía a actuar en un modo u otro; y depende de como hemos aprendido en el lugar que habitamos y de donde hemos expresado esas palabras; en este caso.
Tal y como lees, lo único que hago es “jugar con las palabras”, descubrirlas, darles vida y potenciar aquello que mejor considero.

Ahora te toca a ti:
¿Qué palabras te resultan poderosas en el texto?
DESVELAR
RECUERDO
SIGNIFICA
COBRA
SENTIDO
Etc…
Curiosamente, iniciando el texto descubrimos estas palabras poderosas y cada una de ellas me dice algo, pero ¿y a ti? ?
DESVELAR -> descubrir algo.
RECUERDO -> volver a lo que me acuerdo.
SIGNIFICA -> dar sentido.
COBRA -> poder dar y recibir.
SENTIDO -> dirección de marcha o afinidad hacia algo.
Etc…

Así veo yo, resumidamente, algunas palabras poderosas… que hay muchas más, en este minúsculo ensayo de texto a medida; en donde tú y yo, ahora estamos conectando… porque todas las palabras son poderosas y somos muy poderosos al usarlas; usémoslas para dar lo mejor de nosotros mismos.

Uso del TÚ: evolución coloquial de igual a igual.

Siempre que iniciamos una conversación con personas desconocidas, nos acecha la cuestión de si tratarla de TÚ o de USTED.

Como pauta general suele aplicarse el uso de USTED cuando no se tiene referencia coloquial a la que acogerse, pero esta fórmula que se basa en el respeto y la educación en sociedad va quedando obsoleta para los más jóvenes.

La juventud de hoy en día gusta del trato de igual a igual, usan el TÚ, y no quieren saber de protocolos que establecen una barrera entre el emisor del mensaje, y el receptor. Es más, se considera que, para una mejor integración de todas las edades dentro de la Sociedad, se debe de establecer una forma de comunicación de cercanía, lejos de distancias que marcan décadas pasadas a la hora de relacionarse.

Podemos estar en acuerdo o no con esta tendencia, pero el futuro de la comunicación pasa por esta prueba de adaptación en la que nadie es más que nadie, ni a nadie le falta educación, por no dirigirse de USTED ante una persona que acaba de conocer.

Se extiende la fórmula coloquial: Yo soy tú, y tú eres yo.

Sin duda este enfoque es una manera de igualar posiciones y de identificarse desde la base como iguales ante un descubrimiento personal.

El uso coloquial del TÚ se refleja a diario en redes sociales, y dirigirse de USTED va quedando en desuso aplicándose solo para comunicarse con personas de avanzada edad (algo que no siempre gusta a los más ancianos, porque si queremos integración social, debemos aplicar un lenguaje fresco y moderno para todos por igual).

Mi consejo, ante la duda, cambia el chip… usa el TÚ. Es un paso directo, sincero, sin barrera aparente y que además es el mejor camino para una comunicación coloquial de proximidad.

Eliminar barreras es parte de la esencia del siglo XXI y el Lenguaje es un magnífico instrumento para saltar por encima de barreras anteriores que, con sentido educativo para aquellos tiempos, ahora ya no son necesarias.

Si hablamos de negocios, está muy arraigado el uso del USTED, pero comercializar pasa por obtener la verdadera confianza entre las personas; lo que me conduce a la misma premisa: Negocio contigo, sin barreras en nuestros lenguajes.

Diferenciarse pasa por atreverse a ser diferente, y hacerlo mediante el diálogo coloquial, con respecto y con ausencia de palabras mal sonantes, hace que se esté más cerca de la excelencia comunicativa y fundamental para vernos los unos a los otros como personas de igual a igual.

El lenguaje natural que motiva en positivo.

Estamos tan acostumbrados a utilizar el lenguaje coloquialmente, que no nos paramos a pensar en la gran importancia que tiene y lo que significa para nosotros.

Al igual que cada persona es única en sus formas de expresión, el lenguaje que ésta utiliza denota sus estados emocionales únicos; los cuales la conducen a estar más o menos motivada para realizar acciones.

Cuando queremos impulsarnos, nos expresamos, usamos el lenguaje de forma positiva. Por el contrario, cuando estamos decaídos, callamos… no expresamos nada abiertamente; lo que denota un mensaje mudo de dolor en muchos casos. Esto no quiere decir que nuestro lenguaje se vuelva negativo, sino que su positividad no está siendo aplicada. Es normal que no siempre todo sea positivo dentro de nuestra vida y vocabulario, pero debemos saber equilibrarlos para ensalzar más lo bueno, que lo malo.

Normalmente nos encontramos en estados intermedios de comunicación que, vienen y van, en la mayoría de los casos en los que nos relacionamos al expresarnos. Emplear el lenguaje en positivo, ser consciente de él, es una virtud que debemos practicar desarrollando a la par nuestras habilidades humanísticas y lingüísticas; es una forma de manifestar que van de la mano.

Quien no se da a conocer a los demás, no existe en cierto modo. Lo que no se comunica, no se puede interpretar a nivel emocional. Si no sentimos emoción, no podemos impulsarnos hacia ninguna parte; ya sea positiva, en un momento gratificante; o sea negativa, en un momento de malestar. El lenguaje que empleamos utiliza estas mismas pautas de intensidad como forma de expresar, o no, lo que se siente.

Una vez centrados en el valor del lenguaje positivo que siempre nos acompaña desde que aprendemos a comunicarnos, este se hace nuestro amigo; ayudándonos a describir todo tipo de facetas, que pueden ser buenas o malas, pero que sigue siendo asertivo y positivo; porque cuando uno está mal debe expresarlo al igual que cuando uno está bien; pero elegir las palabras en positivo ayuda a no caer en un entorno de mayor malestar.

El lenguaje que aprendemos es natural, nos identifica y nos motiva a cada palabra. Si utilizamos palabras positivas como (amor, paz, alegría, cariño, serenidad, plenitud, etc.) nuestra motivación se vuelve positiva a cada paso que damos. Por el contrario, si empleamos constantemente en nuestro vocabulario palabras negativas como (odio, guerra, tristeza, desamor, sinvivir, pesadez, etc.) la motivación se vuelve rígida y nos acota dentro de estas palabras.

Tal y como te describes, así eres, palabra a palabra. Dite cosas buenas y bellas acerca de ti. Así tú y tu entorno se volverá tal y como defines, sobre todo si las transmites a quienes te rodean; que se impregnan de la bondad de tus palabras, creando un estado óptimo de motivación colectiva.

Contratos Amables: escribiendo resultados.

Conversar es negociar, y escribir es plasmarlo para cumplirlo.

Estamos llenos y rodeados de palabras que nos conducen a cada instante, sin percatarnos de la gran importancia que tienen.

Cada palabra denota una intención y ellas nos llevan a la acción.

¿Has leído o escrito alguna vez un “contrato amable”?

Los contratos son en esencia calculados y concretos, reflejan la realidad expresa que no manifiesta más que posibles circunstancias, normalmente adversas y ajenas a los aspectos humanos más importantes. Se centran en datos numéricos y pautas no flexibles; quizás esta es la causa de los resultados que se obtienen con ellos, que suelen ser inflexibles y solo avalados por números.

¿Qué tal si aportamos motivos emocionales a un pacto? ¿Acaso no se basa todo en nuestras emociones a la hora de realizar cualquier tipo de intercambio?

De estas siembras, estos frutos. Si plantas frialdad, recogerás hielo.

La vida es trabajo la mayor parte del tiempo que no dormimos, y por ello, por toda la dedicación que prestamos a las labores profesionales en nuestro día a día, considero que la calidez en los negocios es posible y necesaria.

Nos escondemos bajo la palabra “empresa”, cuando en realidad es PEPE quien firma con PEPITA.

Es cierto que los contratos abarcan en ocasiones a miles de personas, pero es cada persona la que acepta, o no, una postura ante una situación profesional determinada. Hagamos que esto sea grato.

Como ejemplo te propongo un “contrato amable”, el fundamental, el que realizas contigo mismo. La sencillez de éste se basa en tu relación con los demás y te compromete para toda tu vida.

SI TE LLAMAN, acude. Estate presente en cada momento y compártelo.

SI ACUDES, ayuda. Hazlo, ayuda, y si no puedes, dilo sin avergonzarte; darás paso a una persona más adecuada para esa ocasión.

SI AYUDAS, goza con ello. Tu gozo es expansivo y motiva a los demás a ayudar cada vez más.

SI HAY GOZO, muestra gratitud. Donde la gratitud habita no hay hueco para aspectos negativos.

SI ES GRATO, repítelo.

Tienes motivos suficientes para conversar y negociar en base a las oportunidades que se dan entre cada persona que conoces.

Entrena tus “contratos amables”, ellos aportan más de lo que tú puedes imaginar, porque estás incluyendo a más personas; lo que hace que tus potenciales se vean aumentados.

Cuando pactes escríbelo, y piensa que lo haces para ti; porque en cierto modo lo que deseas para ti es lo que proyectas a los demás.

Palabra a palabra, define tus acuerdos con los frutos que deseas obtener. Aporta humanidad y emoción en positivo… y eso obtendrás.

Misión Emprender: 70 Hábitos para alcazar el éxito.

Para alcanzar una meta es necesario adquirir ciertos hábitos y «MISIÓN EMPRENDER» nos indica, ni más ni menos, que 70 para ser un emprendedor de éxito.

Escrito por Sergio Fernández y Raimon Samsó, se convierte en un compañero de ruta a tener en cuenta.

Su 1ª edición fue en mayo de 2017 con el Grupo Editorial Penguin Random House S.A.U.

Este libro está lleno de contenidos prácticos, dispuesto en 7 partes por las que ir avanzando desde dentro, del interior de tu ser, hacia afuera en relación con las experiencias que vas a vivir a la hora de avanzar en tus emprendimientos.

Este hallazgo llegó a mí en forma de regalo y se convierte en un reto para practicarlo a diario.

Si te sientes desorientado a veces y con falta de referencias para mejorar como emprendedor se convierte en una gran ayuda que, capítulo a capítulo, puede perfilar tu vida; adquiriendo hábitos de enfoque profesional, actitud emocional y física adecuadas, y sobre todo se vuelve un referente como libro de consulta para emprender con buenas bases.

Adquirir buenos hábitos facilita el alcanzar el éxito. 

Mensajes de otoño.

Cada estación del año tiene sus efectos en la cadencia de la existencia humana.

Con el otoño, algo de nosotros parece tornarse mustio y seco; las hojas caen, las palabras saben a poco… sin embargo, el poderoso viento borra para siempre las nostalgias de este sentir.

Siéntete romántico, abrigado y aterciopelado por las caricias de estas emociones que afloran en forma de esperanza huracanada.

¿Astenia otoñal? ¡Eso no es para mí!

El verano nos ha refrescado y renovado las energías, todo se ha vuelto más vital para que, ahora, volvamos a valorar que; todo lo que florece se marchita con la misma elegancia.

Del otoño se aprende mucho. Se aprende a respirar profundo y a volar al son de los vientos que vienen y van, en esta estación del año en la que todo se vuelve posible.

Da la bienvenida a contemplar los tonos grises del cielo, los marrones de las hojas al posarse por todas partes; esto nos enseña que tras las oscuridades también hay belleza; porque quien valora la vida, valora todo en ella; los momentos de esplendor y los momentos de decaimiento sereno, y paulatino, para reinventarse cada día.

¿”Otoñeamos”? ?

Reinvéntate un otoño diferente. Hazlo a tu gusto y a medida de tus expectativas, dejándote llevar por la inspiración a cada paso.

En esta estación de entretiempo, lo mejor que puedes hacer es aprovechar tu tiempo.

Díselo a mano: Cartas con mensajes caracterizados.

Se acercan fechas muy especiales y el mundo digital pone todo fácil, pero…

¿qué tal si este año felicitas a mano?

Te propongo una aventura palpable, llena de encantos y que seguro va a permanecer junto a las personas que más quieres en todo momento.

Escribir es un arte que aprendemos a través de la caligrafía desde niños y compartirlo se convierte en un grato recuerdo, que perdura cuando se hace sobre el delicado papel en forma de felicitación.

Si te animas a tocar tus emociones para compartirlas, a adquirir un sello, un sobre y una hoja de papel, ya estás en camino para que abracen tu carta.

En ocasiones muy especiales a veces uno no sabe por dónde empezar, pero la emoción de amor fluye y está presente.

¿Qué tal empezar con un “Te quiero”? Así, con la máxima expresión de amor desde el principio.

Hazlo sin pensarlo demasiado. Sentir es instantáneo y si esta emoción está presente… adelante, es tu momento de compartirla.

No te va a temblar el pulso si dejas que tu mano se deslice sobre el papel con todo tu cariño.

Puedes seguir con un “por”:

Te quiero por todo lo que significas para mí.

Te quiero por dar amplio sentido a mi vida.

Te quiero por ser como eres.

Una frase, unas líneas de tu puño y letra lo significan todo.

Las modas vienen y van, pero lo bueno siempre perdura a nuestro lado porque elegimos cada vez más dentro de todas las posibilidades que conocemos a la hora de expresarnos.

Haz que tu emoción se vuelva pasión con tacto.

Envía tu carta impregnada de tu perfume favorito si lo deseas.

Tu presencia siempre cuenta algo de ti a través de todos los sentidos.

Crea el más delicado momento para tus seres queridos con toda tu personalidad y permanece siempre a su lado, porque tú lo has hecho posible.

Sembrando buenas frases florecen emociones que conquistan.

Para vender bien, con calidad y a buen precio, es necesario conectar con el cliente; con su sentir emocional.

Existen diversas actitudes de compra, donde ya no prima tanto la actitud racional que ve lógico, o no, adquirir un servicio o producto. Ahora más que nunca, las emociones son las que motivan el consumo dado que tenemos de casi todo, casi todo el tiempo. La actitud emocional marca la diferencia en todos los sentidos.

Hilando palabras para formar frases, creamos el cesto para la siembra; en este mes de septiembre que resulta motivador.

Sembrando las frases adecuadas, florecerán las emociones que deseamos poner en juego; dentro del campo de las necesidades básicas o dinámicas que se pueden adquirir bajo unas condiciones óptimas.

Al igual que sucede con el clima, que es impredecible muchas veces, debemos estar preparados para tiempos de tormenta o cálido y plácido Sol.

Tener 2 enfoques para expresarnos siempre viene bien:

Cuando la situación tiene buen aspecto, el enfoque de optimismo rebosa y se manifiesta; por lo que la venta suele ser fluida. En el caso contrario, situándonos en el peor panorama posible, deberemos impulsar las ventas haciendo uso de un enfoque de mejora. Es decir, para que la situación mejore, detectamos aquellas PALABRAS que sacan de su estado negativo al cliente, para conducirlo suavemente a un nivel emocional cada vez más positivo.

¿Cómo?

Supongamos que vendemos FLORES. Éstas pueden ser para un festejo (enfoque optimista) o para un funeral (enfoque de mejora).
Nos hacemos a la idea de que es muy evidente que, en el primer caso, la venta es casi instantánea y se refuerza con ahínco para dar el valor que se merecen las flores ante tanta alegría.
En la segunda situación, la venta también es instantánea, pero debemos de saber envolverla con la vitalidad que aportan las flores a una persona en estado de duelo.

¿Cómo traducimos esto en frases que siembran?
Podemos emplear 1 breve o extensa frase, que sea clara, directa y llena de emoción, o 2 frases si se sirven de apoyo para contar algo más; pero siempre, debemos tener presente ensalzar nuestra aportación emocional al servicio o producto.

1ª situación: Corona de flores para cumpleaños.
Un año más florece para ti”.
Entre flores, tu aniversario nos inspira el perfume de tu alegría en este día. Elige qué flor de tu corona es la que más te gusta y pídele un deseo… todos los demás deseos déjalos en nuestras manos”.

2ª situación: Corona de flores por defunción.
Corona el amor de la vida”.
El lazo que une la vida, se trenza con los aromas de esta corona floral, símbolo de tu amor. La esencia de la vida siempre permanece unida a quien amamos”.

Estas frases comerciales, te han hecho sentir.
Te has puesto en las situaciones, y ahora, estás abierto a escuchar más.

Recuerda: Un mensaje puede marcarte de por vida.
Dales vida a tus frases y llegarás a emocionarte con tus clientes. Las emociones compartidas generan confianza y ganas de saber qué más podemos ofrecer.