La clave para adquirir información es preguntar y saber escuchar con atención las respuestas, para ir enlazando más preguntas y más respuestas; afinando cada vez más sobre el concepto que se está investigando.

Preguntar es un Arte, saber escuchar también lo es.

A excepción del método de observación visual, en el que no se realizan preguntas, lo más usual es adquirir información a base de preguntas.

La improvisación juega un papel fundamental para ir enlazando respuestas, pero lo fundamental es tener desde el inicio las preguntas concretas que necesitamos hacer en referencia a la temática.

En el caso de un BRIEFING sobre una acción en concreto, no pueden eludirse 8 preguntas iniciales:

  • ¿Qué?
  • ¿A quién?
  • ¿Por qué? o ¿para qué?
  • ¿Cómo?
  • ¿Cuándo?
  • ¿Dónde?
  • ¿Cuánto?
  • ¿A cambio de qué?

A todos los niveles, es básico conocer estos aspectos para ubicarnos en el contexto que sea.

Cada caso es diferente y al igual que se aplica un embudo, debemos de ir filtrando toda la información recibida en cada pregunta para llegar a un único punto: la respuesta a la duda.

Con la práctica, todas estas preguntas se realizan de forma natural, pero es bueno tenerlas anotadas para que se olvide ninguna, en ningún caso. Así se gana tiempo y se concretan las acciones con máxima profesionalidad.

Un profesional destaca más por su sencillez, que por su complejidad, a la hora de concretar aspectos ante cualquier interlocutor.

Tengamos siempre presente, que la responsabilidad de ser entendidos recae sobre el EMISOR, nunca sobre el receptor del mensaje; por lo que hay que confirmar que toda la información es comprendida adecuadamente.

Estos elementos y principios básicos, suelen pasar desapercibidos, se les da poca importancia; cuando son las bases fundamentales para todas las comunicaciones y recopilaciones de información que realizamos a diario.

Concretando respuestas, nos centramos en las siguientes:

  • ¿Qué? LA ACCIÓN.
  • ¿A quién? EL TARGET O PÚBLICO.
  • ¿Por qué? o ¿para qué? EL BENEFICIO.
  • ¿Cómo? EL MÉTODO.
  • ¿Cuándo? EL TIEMPO.
  • ¿Dónde? EL LUGAR.
  • ¿Cuánto? LA CANTIDAD.
  • ¿A cambio de qué? EL OBJETIVO.

La sencillez y la simplificación, son el camino más adecuado para una fácil comprensión. Que no quiere decir que sea sencillo, ni breve, el lograrlo. Requiere de dedicación y tiempo, aplicado a concretar todos los aspectos necesarios para que nuestros públicos reciban de nosotros la máxima calidad informativa.

¿En qué se basa un BRIEFING o informe?

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