Siempre que iniciamos una conversación con personas desconocidas, nos acecha la cuestión de si tratarla de TÚ o de USTED.

Como pauta general suele aplicarse el uso de USTED cuando no se tiene referencia coloquial a la que acogerse, pero esta fórmula que se basa en el respeto y la educación en sociedad va quedando obsoleta para los más jóvenes.

La juventud de hoy en día gusta del trato de igual a igual, usan el TÚ, y no quieren saber de protocolos que establecen una barrera entre el emisor del mensaje, y el receptor. Es más, se considera que, para una mejor integración de todas las edades dentro de la Sociedad, se debe de establecer una forma de comunicación de cercanía, lejos de distancias que marcan décadas pasadas a la hora de relacionarse.

Podemos estar en acuerdo o no con esta tendencia, pero el futuro de la comunicación pasa por esta prueba de adaptación en la que nadie es más que nadie, ni a nadie le falta educación, por no dirigirse de USTED ante una persona que acaba de conocer.

Se extiende la fórmula coloquial: Yo soy tú, y tú eres yo.

Sin duda este enfoque es una manera de igualar posiciones y de identificarse desde la base como iguales ante un descubrimiento personal.

El uso coloquial del TÚ se refleja a diario en redes sociales, y dirigirse de USTED va quedando en desuso aplicándose solo para comunicarse con personas de avanzada edad (algo que no siempre gusta a los más ancianos, porque si queremos integración social, debemos aplicar un lenguaje fresco y moderno para todos por igual).

Mi consejo, ante la duda, cambia el chip… usa el TÚ. Es un paso directo, sincero, sin barrera aparente y que además es el mejor camino para una comunicación coloquial de proximidad.

Eliminar barreras es parte de la esencia del siglo XXI y el Lenguaje es un magnífico instrumento para saltar por encima de barreras anteriores que, con sentido educativo para aquellos tiempos, ahora ya no son necesarias.

Si hablamos de negocios, está muy arraigado el uso del USTED, pero comercializar pasa por obtener la verdadera confianza entre las personas; lo que me conduce a la misma premisa: Negocio contigo, sin barreras en nuestros lenguajes.

Diferenciarse pasa por atreverse a ser diferente, y hacerlo mediante el diálogo coloquial, con respecto y con ausencia de palabras mal sonantes, hace que se esté más cerca de la excelencia comunicativa y fundamental para vernos los unos a los otros como personas de igual a igual.

Uso del TÚ: evolución coloquial de igual a igual.

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